DEPENDE MÁS DE TI
- cuánto conoces de tus finanzas
- cómo administras lo que ganas
- tus hábitos de consumo
- tu nivel de ahorro
- tus decisiones de deuda
- cuánto estudias antes de invertir
- tu disciplina
- tu capacidad de planear
- la forma en que respondes ante la incertidumbre






